Pastora Soler da un paso más dentro de su madurez artística con Una mujer como yo, un décimo disco que llega tras celebrar quince años en la música con un doble trabajo en directo. La cantante sevillana se ha vuelto a meter en el estudio para crear, aunque suene a tópico, su trabajo más redondo, resultado de haber pasado por todas las etapas posibles, personales y profesionales, y ser protagonista de una evolución de la que ni ella misma a veces es consciente. Si Toda mi verdad fue un disco intenso en continente y contenido, y Bendita locura, más fresco y liviano, Una mujer como yo está a medio camino entre ambos: sus nuevas canciones son historias cantadas, pequeños relatos sobre amor, desamor, ilusiones nuevas, historias ocultas… su pasión por cantar.